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Fundación de Alejandro Roca

Si bien no podemos determinar con exactitud el día que podría darse por fundado el pueblo de Alejandro Roca, por documentos fidedignos y por las testificaciones de vecinos, que constituyen un grupo de primeros pobladores, llegamos a la concluyente afirmación de que el pueblo de Alejandro Roca fue fundado en los primeros meses de 1905. 
Si tuviéramos que ajustamos a una fecha simbólica, ninguna más apropiada que el 17 de Marzo, en cuya data de 1905, el Poder Ejecutivo de la Provincia concede los beneficios fiscales que acuerda la Ley de Colonización dictada el 23 de Octubre de 1896. Dicha disposición era esperada por los primeros pobladores con mucha apetencia, porque de ello dependía la formalización de los contratos de venta, la oficialización de calles, plazas y caminos públicos; la sesión al Gobierno de manzanas destinadas a edificios públicos y cementerio. Además, para decretar la excepción de impuestos que acuerda dicha Ley, por el término de cinco años, era necesario llenar una serie de requisitos entre los cuales debían ser aprobados los planos de la Colonia y Pueblo, entre otras cosas.

En sus orígenes, el General Julio Argentino Roca, había adquirido un extenso campo de 35 leguas cuadradas en un remate público de tierras fiscales en el lado sur del Río Cuarto, dispuesto por la Provincia, el 26 de agosto de 1874. Dicho remate se realizó en Buenos Aires y el señor Carlos Bouquet sirvió de intermediario del General Roca ante la comisión provincial encargada de la venta. La correspondiente Escritura fue labrada por el escribano de Hacienda de la Provincia, don Secundino del Signo, y en ella el general declara que dichas tierras las adquirió para sí y para su hermano don Alejandro Roca, de quien dice, habría recibido la mitad del precio pagado por las mismas. El 23 de enero de 1878 recibe la nueva escritura (definitiva) que reemplaza a la existente, con fecha de 9 de enero de 1875. Por otra parte, el señor don Alejandro Roca, por testamento cerrado el 8 de noviembre de 1903, declara universal heredero a su hermano el General don Julio Argentino Roca. Habiendo fallecido don Alejandro, fueron insertos la Declaratoria y Testamento respectivo en la escritura protocolizada ante el Escribano Don Feliciano Peralta, adscripto al Registro N° 3 de la Ciudad de Córdoba, a cargo entonces de don Félix M. Rodríguez y cuyo título se encuentra anotado en el Registro General de la Provincia al N° 128, folio 93 con fecha 8 de Abril de 1905.

El 24 de mayo de 1905, el General Roca, domiciliado entonces en calle San Martín N° 577 de la ciudad de Buenos Aires, otorga poder especial a don Abraham A. Becerra, chileno, por ante el Escribano Público don Manuel Lacasa, para que pueda otorgar escrituras, percibir precios de venta en las condiciones que hubiera pactado, tanto en las ventas al contado como a plazo, o en remate público, los solares, las quintas y chacras de la Colonia y pueblo de Alejandro Roca, de su propiedad. Firman como testigos don Alfredo Panti y don J.C. Giusti. Este documento se encuentra en el folio177 del Registro N° 1 de la Adscripción del Escribano Lacasa. Dicha firma la certifica don Jorge L. Dupuis, Secretario de la Cámara de Apelaciones que a su vez es certificado por el Presidente de dicha Cámara don Benj. Basualdo. El señor Becerra tenía además los títulos primitivos y las anotaciones de Declaratoria y Testamento respectivo. Los Escribanos actuantes en las escrituras de ventas hacían una serie de aclaratorias a los fines de dar Seguridad a los compradores, muchas de ellas hechas por el Escribano Severo F. Cabanillas, a cargo del entonces Registro 17 de la Provincia, radicado en Villa La Carlota, en que, entre otras cosas decía textualmente: "transfiere a favor del comprador el dominio, posesión y cualquier otro derecho que al señor Teniente General don Julio A. Roca pudiera corresponderle, cuya propiedad adquirió por compra hecha al Gobierno de esta Provincia, con fecha 23 de Enero de 1878 y por herencia de su señor hermano, don Alejandro Roca, según consta lo primero del título público otorgado en la ciudad de Córdoba por ante el Escribano de Hacienda don Secundino del Signo y lo segundo de la declaratoria y Testamento respectivo insertos en la escritura protocolizada por ante el Escribano don Feliciano Peralta, adscripto al Registro N° tres de la ciudad de Córdoba a cargo de don Félix M. Rodríguez". Comprendemos que el lector pensará que insistimos demasiado con el tema, pero consideramos necesario hacerlo teniendo en cuenta que, si bien cuando se fraccionó el campo solamente pertenecía el mismo al Teniente General Julio Argentino Roca, el pueblo y Colonia fundados llevan el nombre de su hermano mayor.

Por datos recogidos de un diccionario histórico, sabemos que don Alejandro Roca nació en Tucumán en el año 1838, sus padres fueron don José Segundo Roca, guerrero de la Independencia, y doña Agustina Paz. Realizó sus estudios primarios en la escuela del Convento de San Francisco. En su juventud tuvo activa participación en las contiendas de la Organización Nacional. La mayor parte de su vida la dedicó a las labores agropecuarias en la zona de Río Cuarto. Su filantropía y altruismo eran proverbiales. Falleció en Buenos Aires el 2 de Abril de 1904, sin poder conocer la incipiente población que desde 1903 comienza a surgir en los campos que le perteneciera en condominio junto con su hermano Julio.

Don Alejandro Roca había donado al Santuario de Reducción en 1879 dos campanas que habían sido traídas de Génova. Cuando el Santuario se proveyó de otras más grandes, el Padre Juan B. Fassi, en 1914, las envió a nuestra localidad, creyendo que en ningún lugar estarían mejor que en el pueblo que lleva el nombre del donante. Es por ello que tenemos como reliquia dos campanas que ostenta la Iglesia Parroquial.

En el año 1900 una ancha faja de pastos y lagunas cubrían unas 35 leguas cuadradas pertenecientes al General Julio Argentino y a su hermano Alejandro, ubicadas en departamento Juárez Celman, Pedanía Reducción, sobre la margen sur del Río Cuarto; en sus orillas crecían árboles y arbustos que de trecho en trecho formaban bosquecillos. Sólo tres construcciones se destacaban: los cascos de Santa Clara, San José y Las Marías, mediando entre una y otras dos leguas de pastos fuertes. Son casas construidas con anchas paredes de material, presentaban, a unos tres metros de altura significativas troneras que servían de ventilación durante la noche y a la vez constituían bocas de fuego en caso de ataque sorpresivo. Las ventanas de estilo colonial estaban definidas por rejas de gruesos barrotes de hierro. Se cerraban por precaución antes de la puesta del sol.

En el año 1901 empezó a avanzar en los "Campos de Roca" el terraplén del F.C. que comunicaría Río Cuarto con Rosario y Buenos Aires3 . Después de varios trabajos unieron la apartada comarca con los centros principales del país. Habilitada la línea en el año 1934, la estación del Ferrocarril del lugar fue denominada "Alejandro", nombre del hermano del General Roca y a quien este profesaba un inmenso cariño. El General aceptó la designación, seguramente, con el beneplácito que tenemos cuando resultan meritorios nuestros seres queridos. De no haber mediado estas circunstancias, el nombre que seguramente llevaría sería el de "Paso de las Terneras" o remontándonos a más de un siglo anterior el de Fortín "San Carlos", en homenaje a sus heroicos habitantes que fueron masacrados en su totalidad por los indios.

Muchos pueblos conservaron el nombre del lugar con el que se conocía en épocas no muy anterior a la Conquista del Desierto. Así sucedió con los pueblos vecinos de Los Cisnes, Las Acequias, etc. Roca, que presagió el porvenir de la comarca, con patriótico empeño trató de conseguir la colonización de la misma. Con este fin contrató a la entonces "Compañía Stroer", quien tenía muchos compromisos en la provincia de Santa Fe. A pesar de los esfuerzos realizados en 1903 y principios de 1904, fracasó en su intento por falta de colonos dispuestos a establecerse en estas avanzadas de la civilización. El General no se amilanó y trató por todos los medios de conseguir un grupo de hombres capaces y llevar a cabo tal loable iniciativa. Quiso la casualidad que le fuera recomendado un italiano llamado César Comolli, quién se había ocupado de colonizar el pueblo de Pascanas (localidad de esta misma provincia). Llevado ante el General (según datos brindados a investigadores de la localidad por su hijo Guido Comolli, destacado diplomático Argentino en el aspecto económico), éste lo miraba con ciertas dudas y más aún cuando le prometió fundarle también el pueblo en el perentorio término de seis meses. "Es muy poco el tiempo -respondió el General - tómese un año y si le fuera poco, tómese dos. Basta que usted me organice la Colonia y me funde el pueblo que se llamará Alejandro Roca."

Don César no necesitó más. Como conocedor de una amplia zona, sabía de gran número de contratos que se vencían en 1904. Por otra parte estaba facultado a ofrecer las tierras en forma muy ventajosa, a lo que se agregaba el prestigio del dueño que era toda una garantía para que se abriera un amplio panorama de proyecciones. Sin detenerse en otras consideraciones, se puso en constante actividad: visitó colonos, herreros, carpinteros, ladrilleros, albañiles y comerciantes. En cada uno de ellos sembró la codicia de la posesión de tierras vírgenes con un plan de pago a largo plazo y la firma de contratos realmente humanos. Sus desvelos tuvieron por respuesta una enorme cantidad de solicitudes; muchas de arrendamiento y otras tantas de compra. Al ser presentadas al General, éste quedó realmente sorprendido y se apresuró a realizar las gestiones pertinentes ante el Gobierno de la Provincia de Córdoba y delinear así lo que constituiría la Colonia y pueblo de Alejandro Roca.

Con fecha 20 de Febrero de 1905, la Dirección General de Rentas de Córdoba certifica que el campo del General Julio Argentino Roca, situado en el Departamento Juárez Celman, compuesto de 91.550 has., no adeuda impuestos hasta esa fecha. Dicho certificado es agregado por el General a la solicitud en la que pide delinear la Colonia y Pueblo de acuerdo con los planos que acompaña y acogiéndose a la Ley 23 de Octubre de 1896. Esta solicitud, con toda la documentación pertinente se encuentra en el Archivo General de la Provincia de Córdoba.

(1) Autor desconocido. Citado en Hilvanando Recuerdos, Instituto Privado Alejandro, 1998.
(2) Murió en la Guerra del Paraguay, al igual que sus hijos Celedonio y Marcos. (Observación realizada por el historiador Aldo H. Cantón)
(3) El terraplén comenzó a avanzar en 1899, no en 1901, y una cosa que nunca pude establecer fue si Roca donó (como la gran mayoria de los colonos de la Maipú y Chacabuco 35 mts. de ancho) o vendió a buen precio igual dimensión como hizo el último colono, lindero con don Julio. Observaciones realizadas por el historiador Aldo H. Cantón.
(4) El ferrocarril corrió por primera vez el 2 de abril de 1902, no en 1903 ..."con gran satisfacción de los estancieros de la zona", dice el diario La Patria de Córdoba, del día 3 de abril de 1902. Por otra parte, Tomás J. Boyle, empleado del ferrocarril de los primeros tiempos, en una publicación hecha el 14 de mayo de 1952 en el diario El Pueblo de Río Cuarto (con motivo del cincuentenario), dice: "Al inaugurar aquel ramal, a excepción de Los Cisnes que ya contaba con media docena de casas -en ninguna otra estación- ni siquiera se cargaban todavía las hornallas para el futuro ladrillo". Observaciones realizadas por el historiador Aldo H. Cantón.
(5) Del patriótico empeño de Roca por colonizar yo no tengo ninguna prueba. Sí, de explotar bien sus campos. Y para colonizar, aparte del aporte de la colonia Alejandro Roca, en una carta menciona a las Chacabuco y Maipu (tierra fiscal) como "mis colonias". Seguramente impulsó su creación. Se empezaron a poblar en 1884 la Chacabuco y 1888 la Maipú, mucho antes de que en 1903 Stroer (o Comolli) no encontraran gente dispuesta. Observaciones realizadas por el historiador Aldo H. Cantón.